Sí, bien es cierto. Las plataformas laborales digitales, también conocidas como «gig economy» o economía del trabajo por proyectos, han cambiado la forma en que las personas encuentran trabajo y las empresas contratan a trabajadores. Estas plataformas ofrecen una amplia gama de opciones de trabajo, desde tareas sencillas hasta proyectos complejos, y permiten a las personas trabajar desde cualquier lugar y a su propio ritmo. Sin embargo, también han generado controversias sobre los derechos laborales y la protección social de los trabajadores de estas plataformas; han cambiado la forma en que las empresas contratan a trabajadores y han creado nuevas oportunidades de negocio, como la economía compartida. También han permitido a las pequeñas empresas y a los emprendedores llegar a un público más amplio y aumentar su alcance, lo que ha impulsado la innovación y la eficiencia. Sin embargo, también han generado controversias, como la cuestión de si los trabajadores de estas plataformas deben ser considerados empleados o contratistas independientes, y si deben tener acceso a los mismos derechos y beneficios que tienen los empleados tradicionales.
La Era De Las Plataformas Digitales
La sociedad se encuentra sumergida dentro de una época prácticamente digital, lo que ha repercutido notoriamente en el entorno político, económico y social de la misma, transformando así a múltiples organizaciones en fuertes competidores dentro del sector de mercado en el que se desempeñan, esto a raíz de la cantidad de herramientas que se ponen a su disposición para tomar ventaja en aspectos como la efectividad operativa y la eficiencia.
De una u otra manera, fuerzan a las empresas a involucrarse en un proceso de adaptación y evolución, en el que la implementación de nuevos métodos y herramientas les permitirá mejorar sus sistemas y procedimientos, asegurando al mismo tiempo el funcionamiento efectivo de la organización como un todo.
En la actualidad el número de plataformas digitales se ha quintuplicado trayendo grandes beneficios para la sociedad, la explosión de nuevas plataformas digitales durante la última década provoca nuevas oportunidades de empleo a los jóvenes, las mujeres y los migrantes. Vivimos en una era floreciente para las plataformas digitales de trabajo, la mayoría de los trabajadores de estas plataformas son menores de 30 años con un alto nivel de estudios, en particular en los países en desarrollo; los portales en línea dedicados al empleo permiten generar ingresos a colectivos como las personas con discapacidad, los jóvenes, los trabajadores migrantes y las mujeres y también son considerados como una “fuente prometedora de oportunidades de trabajo” en los países en desarrollo, una situación que ha conducido a los Gobiernos de estas naciones a invertir en el desarrollo de infraestructuras y competencias digitales.
En esta nueva normalidad, los Gobiernos deben desarrollar planes para potenciar las oportunidades para sus ciudadanos, vinculando la inversión en capacitación con la cuarta revolución industrial y propiciando un nuevo ecosistema para impulsar el futuro del desarrollo productivo.
Las Plataformas digitales suponen una oportunidad al permitir un uso más eficiente de los recursos y proveer flexibilidad tanto a las empresas como a los trabajadores. No solo cambió nuestra manera de trabajar, sino también las habilidades que usamos e incluso los temas en los que trabajamos. A paso firme, la digitalización ha venido permeando los diversos sectores de la economía, un fenómeno que se ha acelerado exponencialmente, no queda duda que la tecnología ha transformado el mundo del trabajo tal y como lo conocíamos.
Actualmente el rápido desarrollo tecnológico, ha dado cabida al uso de diversas plataformas digitales para suplir las necesidades y objetivos de la población en general de manera cibernética. Cada una de estas plataformas se especializa en una materia diferente; ya sea; en domicilios, alimentación, belleza, salud, negocios, transporte, etc., eso sí, todas tienen un objetivo en común: Facilitar el acceso a los distintos productos o servicios a toda la población en el menor tiempo posible sin dejar de lado los estándares de calidad, usando las distintas herramientas que ofrece el internet. El uso de plataformas digitales impulsa la productividad, la innovación, la circulación de bienes y servicios y la formalización de negocios.


