Además de los desafíos mencionados anteriormente, existen otros aspectos que también pueden afectar el empleo en el sector de la hostelería:
Cambios en la legislación laboral: Las regulaciones laborales y las políticas gubernamentales pueden tener un impacto significativo en la contratación y gestión del personal en la hostelería. Cambios en los salarios mínimos, leyes sobre horas de trabajo y normativas relacionadas con los contratos laborales pueden influir en la capacidad de los establecimientos para contratar y mantener a su personal.
Necesidad de adaptación a nuevas demandas y tendencias: La hostelería está sujeta a cambios constantes en las preferencias y demandas de los clientes. Los establecimientos deben estar preparados para adaptarse rápidamente a estas tendencias, como la creciente demanda de opciones vegetarianas o veganas, opciones sin gluten o enfoques más saludables en la alimentación. Esto puede requerir la capacitación y actualización del personal para satisfacer estas nuevas necesidades.
Retos de retención y desarrollo profesional: La retención de empleados capacitados y experimentados puede ser un desafío en la hostelería. Muchos trabajadores pueden verlo como un trabajo temporal o de transición, lo que puede dificultar la retención a largo plazo. Por lo tanto, es fundamental ofrecer oportunidades de desarrollo profesional, programas de incentivos y un entorno laboral atractivo que fomente el crecimiento y la promoción interna.
Diversidad y gestión inclusiva: La hostelería se beneficia de la diversidad en su fuerza laboral, ya que permite atender a una amplia gama de clientes con diferentes culturas, idiomas y preferencias. Sin embargo, la gestión de la diversidad puede ser un desafío en términos de contratación, formación y promoción igualitaria. Es importante fomentar una cultura inclusiva y equitativa que valore y celebre la diversidad en todos los niveles de la organización.
LAS PROFESIONES MENOS CUALIFICADAS, PERO MÁS DEMANDADAS.
Encontraríamos:
Asesor de Servicios Turísticos online. Responsable de informar sobre los servicios y productos del hotel a través de las nuevas tecnologías.
Comercial de Hotel. Responsable de la venta de servicios y productos del hotel con la misión de mantener el hotel en la máxima ocupación.
Recepcionista. Realiza funciones administrativas y comerciales. Requiere idiomas y conocimientos de informática entre otras disciplinas.
Jefe cocina / Cocinero. Uno de los puestos más tradicionales, pero que requieren de formación, ya que la tecnología está en las cocinas.
Jefe de Sala / Camareros. Responsables del servicio de comidas, bebidas y limpieza de habitaciones a los que se les requiere conocimientos de idiomas.
Camareros de pisos. Se encargan de la limpieza de las habitaciones en hoteles. Precisan de conocimientos de idiomas y estar habituados a trabajar a través de check-list.
No olvidemos que las tendencias en el sector están evolucionando a pasos agigantados. Hoy el consumidor es más exigente que hace algunas décadas, ya que tiene más experiencia y cada vez quiere más ofertas.
Por otro lado, el peso de las nuevas tecnologías es mayor y es un punto de referencia tanto en las contrataciones como en la publicidad y el márquetin. La estacionalidad del viajero es cada vez mayor por lo que el turista exige una mayor diversificación de la oferta. El futuro se está encaminando hacia la sostenibilidad, convirtiéndose el turismo ecológico y sostenible en una de las variantes de mayor crecimiento. Podríamos pensar, con toda seguridad, que estamos ante una gran oportunidad en la que se nos está ofreciendo una variada gama de puestos de trabajo cualificados y de gran prestigio.
En definitiva, el sector del turismo y la hostelería es uno de los que mayor peso económico tiene en nuestro país, requiriendo personal cualificado y altamente cualificado.


